[Infomoc] Los militares objetores golpean la conciencia de la sociedad israelí

Mikel mkl en jet.es
Mar Feb 17 18:18:09 CET 2004


Los militares objetores golpean la conciencia de la sociedad israelí

La Cadena SER habla con objetores miembros de los grupos de elite del 
Ejército israelí


  17-02-2004 CADENA SER / PATRICIA SALAS


   Los miembros del Ejército israelí que alegan problemas de conciencia 
para bombardear Gaza y Cisjordania son cada vez más. Su actitud ha 
conmocionado a la sociedad israelí y ha provocado algunas reflexiones. La 
Cadena SER ha hablado en Israel con un grupo de estos militares.


Son por encima de todo sionistas y con un gran sentido de la patria y el 
servicio en el ejército. Eso es lo que los hace distintos. El sargento 
Zohar, de la unidad de élite Sayeret Matkal lo explica con claridad: “Lo 
hago porque me importa el Ejército israelí, la sociedad israelí y porque sé 
que Israel debe tener un Ejército fuerte pero éste tiene que ser moral, no 
debe herir gente inocente, no debe efectuar sitios sobre ciudades, no debe 
poner bloqueos en las carreteras, no debe ser un Ejército opresivo: debe 
defender sus fronteras, y debemos encontrar las fronteras para Israel”.
Pertenecen a la más prestigiosa unidad de elite del Ejército israelí. Y el 
22 de diciembre en una carta enviada al primer ministro Ariel Sharon se 
plantaron. No serviremos más en los territorios ocupados. No es un momento 
determinado lo que empuja a convertirse en objetor a estos soldados. Pero 
sí la acumulación de hechos que consideran inmorales.

“Intentas ser lo más moral que puedes. Los soldados israelíes están siendo 
enviados a misiones inmorales desde el principio, a ocupar, a presionar a 
otra gente, bloquear las casas y las carreteras. Es imposible para un 
soldado permanecer moral en una situación inmoral per se. Yo no acuso a los 
soldados ni a los mandos del Ejército sino a quien envía al Ejército a 
llevar a cabo estas acciones inmorales desde la base”, asegura Zohar.

De ahí su decisión de hacerse objetor. “Si no tomas responsabilidades 
porque nuestros líderes no toman responsabilidades y hasta aquí hemos 
llegado… nuestro país se colapsará”.

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA

El sargento Zohar asegura que “ambos lados tiene mucha responsabilidad por 
la sangre y la confrontación, ambas partes, pero yo me siento responsable 
por mí, mi sociedad, mi Ejército y no puedo esperar a que ambas partes sean 
felices una junto a otra. Y creo que la ocupación es mala desde la base: no 
puedo justificarla por el terror”.

Pero Zohar también es crítico con Israel: “Veo que Israel usa el 
procedimiento democrático como las elecciones y el Gobierno para lograr 
fines antidemocráticos. Un ejemplo es el hecho de que 3,5 millones de 
palestinos están viviendo con muchas presiones sobre sus derechos humanos”.

PEOR DESDE EL 11-S

Hagai Tamir, piloto, 25 años en la reserva. En septiembre de 2003 se 
convirtió en un objetor de conciencia. No más misiones ni ataques 
selectivos en los territorios ocupados. Explica cómo la situación ha ido 
empeorando y como los asesinatos no son la solución.

“Después del 11 de septiembre esta situación brutal entre ambas partes ha 
ido aumentando a unos niveles cada vez más altos, como nunca antes y 
teníamos la sensación de estar en un círculo vicioso. Suicida, atentado 
selectivo, suicida, atentado selectivo y no teníamos nada claro qué estaba 
causando qué. Y sentimos que hay una conexión, aunque no lo puedo asegurar 
al cien por cien, entre nuestras acciones y la de los palestinos”.

Tamir señala por qué se decide a hacer público una condición de objetor, 
que él llevaba ejerciendo en su esfera privada desde la guerra del Líbano: 
“Cada vez los límites están más lejanos y debido a eso estamos perdiendo 
nuestros límites morales. Así sentimos que debíamos despertar a la sociedad 
israelí, golpear al sistema y decirle ‘oye creo que estás casi en la 
frontera, parte de tus acciones, no diré que son ilegales, pero en términos 
morales estamos fuera de lugar’”.

Su actitud y la de otras unidades de elite ha provocado una conmoción 
dentro de la sociedad israelí. Pero han logrado su propósito: desde hace 
unos meses los derechos humanos y la moralidad de esas acciones están en la 
agenda de la sociedad israelí.